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    aisenberg Por Mario Gradowczyk

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    (Sobre la presentación de una muestra sobre Victoria Ocampo y otra de pinturas y objetos de Diana Aisenberg)

    Por Mario Gradowczyk
    [*]

    Trasladados al Olimpo, rebauticemos a las dos diosas. Victoria es Niké, diosa de los guerreros. Mujer alada, lleva una corona para honrar al victorioso en la guerra y en otros menesteres. Niké fue el sobrenombre adoptado por la escritora en su juventud, mímesis que dará mucho que hablar.
    Una de las tantas imágenes expuestas muestra a una joven melancólica salida de un cuadro de Romero de Torres. Nunca he visto en una sala una Victoria tan presente, que se sabe deseada y por lo tanto casi inalcanzable, altiva, cercada por textos de sus pares y entre sus libros, con esa mirada tristona y esos labios apretados que delatan a las mujeres de su clase. Como la Niké de Samotracia, la visión de una Victoria encaramada en una plataforma, con sus alas prontas, dispuesta a coronar nuevos talentos sería por cierto apta. Ella ocupa un sitial privilegiado en la modernidad argentina. Uno podría cuestionarse si es lícito ubicarla bajo ese paraguas tan maltrecho por su uso indiscriminado, es innegable que es gran figura, hoy difícilmente cuestionada. Es que, con el correr del tiempo, las diferencias ideológicas se disgregan, las puntas afiladas se mellan, los comentarios adversos se relativizan, los odios y desavenencias van quedando atrás. Sus tempranas estancias parisinas le hicieron ver una sociedad en pleno desarrollo industrial y urbano, en cuya cultura se articulaban discursos de ruptura. Sería el espíritu inquisitivo de la modernidad el que alimentó sus aspiraciones juveniles, su lucha por preservar su autonomía, su decisión por comprometerse con su tiempo, ansiosa por trasladar esas experiencias a su propio país. Victoria fue un ser libre, la suya fue una modernidad pasiva, volcada hacia su interioridad.
    En 1928 sorprende a su clase construyendo una casa modernista en pleno Barrio Parque –confiada al arquitecto Alejandro Bustillo que abjura de ese concepto– pero los espacios interiores poco responden a la concepción lecorbusieriana que muchos le atribuyen. (Le Corbusier realizó otros proyectos para Victoria que no se concretaron, y ella le confió más tarde sus obras a Alberto Prebisch.)
    Fue Waldo Frank quien le propuso a Samuel Glusberg –el editor porteño de las colecciones Babel– fundar una revista para las letras latinoamericanas entre “Mariátegui, el Andino; Victoria, la Porteña; tú, el Judío Universal” (sic), según lo documenta Horacio Tarcus (Mariátegui en la Argentina, 2002). Esta iniciativa naufraga y ella decide crear Sur por su cuenta y con su propio dinero, apoyada por sus amigos. Entre los textos que se ocupan de la vida y obra de Victoria, recogidos por Patricio Lóizaga (curador de la muestra) en el espléndido libro que acompaña la exposición, señalo el de Ricardo Piglia, quien plantea que Sur representa “la persistencia y la crisis del europeísmo como tendencia dominante en la literatura argentina del siglo XIX”.
    Victoria estableció su propio canon, esto explicaría su actitud pasiva frente a las vanguardias, lo que se advierte en los listados de autores, los temas cubiertos por la revista y el fondo editorial. Pero no se equivocó con Borges. Y luchó contra el fascismo. Pertenecía a esa generación que concebía a la modernidad sólo como un proceso de introspección y libertad interior, sin percatarse de que para crear una cultura que trascienda es imprescindible la construcción de un imaginario que cuestione lo establecido (lo clásico) e investigue nuevas formas, nuevos contenidos, lo que afectaría la percepción de su actividad como promotora. Sería imposible desconocer que fue fiel a sí misma y escritorapor derecho propio. Esto nos remite a la metáfora del vaso semilleno o semivacío, que sigue confundiendo a muchas generaciones. El caso V. O. conforma un ejemplo clave de ese casi trágico malentendido argentino, más proclive a mantener los ideologismos que a rendirse frente a evidencias abrumadoras; en este caso, ante esas alas desplegadas hasta el final y sus alforjas casi vacías.
    Pasemos a la otra sala. Diana (Artemisa en la mitología griega) es la diosa de la caza y de la fecundidad. La imagen de Diana cazadora es menos conspicua (las copias son innúmeras) y se la representa portando arco y flechas. Quizás el hecho de que Aisenberg (en español: montaña de hierro) haya expuesto sus obras en la casa de Victoria en Mar del Plata agrega otro componente sincrónico a esta nota. Y por qué no hacer hablar a la escritora: “Lo que más me gusta es la escultura griega. Adoro la Victoria de Samotracia y la ‘Diane à la biche’.” (Autobiografía II, 1980). Diana es pintora de sombras y enhebradora de palabras. Expliquemos primero esto último. Desde hace tiempo se dedica a elaborar su Historias del arte. Diccionario de certezas e intuiciones –que aparecerá en formato de libro en las próximas semanas–. No es un “vademecum”, por el contrario, la Diana escritora lanza en forma continua sus flechas en múltiples direcciones por Internet, son sus rebotes los que ella vuelca sobre el papel. La artista pinta las sombras de plantas, siluetas de gallinas, cacharros, más sombras. En este caso su exposición se denomina “Combo”, donde presenta un ensamblaje de pinturas, estantes, cerámicas, sillones, textos. Diana deconstruye los temas recurrentes de su terraza y objetos de su casa; el espíritu de Morandi (véase su “Combo Morandi”) no deja de dar vueltas.
    Los dibuja aislados, los diseca y los recompone enfrentándolos con objetos reales: un plato de cerámica o una tetera. Para acentuar la conexión vitrifica la superficie de sus cuadros con un barniz que emula el de la cerámica. “Navego los niveles de la experiencia artística en lo cotidiano”: así define su trabajo la artista. La intimidad contenida que refleja esta muestra confirma que un artista trasciende cuando refleja sus sensaciones con medios pictóricos e imágenes tan convincentes que iluminan la visión del observador.

    Una mención especial sobre ambas curadurías. Lóizaga sabe que la fuerza expresiva de una imagen es proporcional a su tamaño y reemplazó el formato recoleto de las fotografías originales –debidas a artistas emblemáticos como Gisèle Freund y Man Ray, entre otros– por ampliaciones. Un primer acierto. Los textos de personalidades de la cultura que reflejan distintas opiniones sobre V. O. están impresos sobre las paredes con una tipografía generosa que facilita su lectura desde diferentes ángulos, mientras que los textos del curador, menos conspicuos (sin firmar), están dispuestos en paneles para una segunda lectura. Ejemplares de la revista y libros editados por Sur conforman conjuntos de interés bibliográfico, crítico y estético y están dispuestos en mesas de excelente diseño. Si a esto se le suma la inclusión de objetos y cartas de la escritora –y sus infaltables anteojos– el conjunto conforma un espacio cuyo potencial simbólico atrapa e invita a la lectura, a la observación, a la reflexión.
    Es otro el desafío que plantea la sala elegida por Graciela Hasper para la obra de Aisenberg. Se trata de disponer pinturas y objetos de pequeño tamaño sobre un gran espacio –una caja blanca–, lo que conlleva el clásico problema entre figura y fondo. La curadora entrelazó las obras y los objetos con sentido gestáltico, esto es, disponiendo conjuntos armónicos en distintas posiciones sobre la pared, para que destruyan toda posible dicotomía entre artefactos y pared. Hasper logró que la mirada del observador se concentre, primero, en los conjuntos y se acerque después para contemplarlos en forma individual. Así desaparece el efecto pared y el espacio con sus llenos (las obras y textos) y vacíos (los intersticios) vibra en su conjunto.Ambas exposiciones conforman una suerte de metáfora de la cultura argentina. Por un lado se ha examinado la trayectoria de una escritora de la clase alta, que intentó quebrar el anacronismo patricio cruzando líneas punteadas por la literatura del siglo XX, aportando su propia obra que mantiene actualidad. Por el otro, se exhibe la obra de una –nieta de un inmigrante centro-europeo, chatarrero y modesto fundidor– que no sólo experimenta con los medios de su arte, sino que es constructora de conceptos. Excelente ocasión para comprobar que Diana y Victoria están unidas por mucho más que un problema de género y un lugar común de exposición.

    (*) Ensayista de arte. Colaborador permanente de la revista ramona. Autor de J. Torres-García (Gaglianone, Bs. As., 1985) y Xul Solar (Fundación Bunge y Born, Bs. As. 1994), entre otros libros.

    Extraído del Diario Página 12, enero 2004.


     

    por daniel molina

    Jueves 17.07.2008 | Actualizado (actualizado hace 621 días)

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    Mundos infantiles

    En las obras de Leo Chiachio y Daniel Giannone, Diana Aisenberg y en la muestra colectiva Jardines de Mayo palpita la maravillosa imaginación de los niños

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    Domingo 5 de noviembre de 2006 | Publicado en diario de hoy 

    Bordados de Chiachio y Giannone

    Hasta los cinco años de edad todos somos artistas: constructores de mundos maravillosos que surgen de nuestras mentes desbordadas. Luego, la educación nos transforma. La mayoría de los adultos sólo volvemos a visitar esos mundos fantásticos durante el sueño. Esa imaginación infantil, sin embargo, sobrevive en el arte. A veces es muy difícil descubrirla en la obra madura, por ejemplo, en el Picasso cubista. A veces palpita con fluidez rebelde, como se ve en el trazo sensual de Matisse. A veces esa imaginación es el núcleo mismo de la obra, como sucede en las tres muestras que comentamos aquí.

    Color local

    Los bordados de Leo Chiachio (1969) y Daniel Giannone (1964) muestran personajes en pose amorosa: se trata, por lo general, de una pareja de muchachos que simulan ser guerreros guaraníes, samuráis o héroes de las campañas de la independencia, pero que han abandonado los rituales del enfrentamiento por las muestras de afecto.

    Su mundo imaginario es similar al que abordan las obras de los franceses Pierre y Gilles, aunque ese mundo común es releído por Chiachio y Giannone en clave litoraleña, con abundancia de flora y bestiario mesopotámicos. Color local y estampa exótica, amores adultos y juegos infantiles, excelencia artesanal y sofisticada elaboración conceptual: en esa tensión entre polos se construye esta obra, que ya ha llamado la atención de artistas internacionales de primer nivel, como el fotógrafo Mario Testino.

    El amor y el humor son la materia mental de la producción de Chiachio y Giannone. Sus telas muestran que tras las máscaras no hay nada: el verdadero secreto es que el disfraz es todo lo que tenemos. Es la sabiduría de los niños.

    (Museo de Arte Contemporáneo, Bulevar Oroño y el río Paraná, ciudad de Rosario, hasta el 13.)

    Niñas y cristales

    El místico Emmanuel Swedenborg sostuvo que el alma deambula hasta que encuentra su propia morada: hay un primer estado acuático y vegetal, un segundo nivel en el que juegan los niños y los animales domésticos y, por último, un tercer cielo en el que están los cristales. Inspirada por esta arquitectura celestial, Diana Aisenberg (1958) construye su luminoso mundo, donde las niñas flotan como si fueran peces encantados.

    Cada cuadro de Aisenberg es la condensación de un fluir constante. Las imágenes se ven tras una capa de vidrio líquido, lo que les da a las obras una apariencia cristalina. Hay niñas arquetípicas, hay gatos y perros, que juegan con las niñas; y hay una vegetación, como la del Delta cuando la marea trae los camalotes misioneros.

    De manera similar a las imágenes medievales, los personajes y los objetos que pinta Aisenberg no se apoyan en ningún suelo ni conocen las leyes de la perspectiva. Habitan un mundo propio: aquel en el que la luz dibuja el infinito y la alegría.

    (En Daniel Abate, Pje. Bollini 2170, hasta el 30.)

     

     

     

    El parque del placer

    Son nueve espacios abstractos, nueve juegos que invitan a soñar otra forma de pensar un jardín. Se trata de instalaciones dispuestas en un enorme sótano: las produjeron Leo Estol, Diego Bianchi, Eduardo Navarro, Gastón Pérsico, Pablo Rosales, Celina González Sueyro, Juan Allaria, Diego de Aduriz y Fernanda Laguna (también curadora de la muestra).

    Dispuestas a la manera de canteros en un parque, las instalaciones dibujan un universo ordenado caóticamente. La acumulación de elementos de dispares resonancias metafóricas termina produciendo una sensación de sofoco: es el momento explosivo. Luego, como la paz que reina tras todo estallido, estas instalaciones permiten descansar la mente, expulsar las asociaciones remanidas y disfrutar del juego mismo.

    Jardines de Mayo es una muestra colectiva con un rasgo zen (propio de la obra y las curaciones de Laguna): desconectarnos del fluir cotidiano para permitir que nos adentremos, sin ninguna certeza garantizada, en el parque del placer. Allí donde los niños perversos juegan a disfrazarse de adultos.

    (En Casa de la Cultura, Av. de Mayo 575, de 14 a 20, hasta el 3 de diciembre.)

    Por Daniel Molina
    Para LA NACION

     

    aisenberg por marina de caro, sobremesa, espacio vox bahia blanca

    Un paréntesis en las agujas del reloj.

     

    La naturaleza es la realidad física que pareciera independiente del hombre

    sin embargo el paisaje, el espectáculo de la naturaleza es aquella extensión de terreno

     que descubre nuestra presencia.

    Contemplar la naturaleza, es recuperar un tiempo de sensibilidad,

     placer y la buena compañía.

    Diana Aisenberg persigue cada instante,

    como una heredera de la tradición impresionista.

    En un día de sol, la terraza.

    Algún fin de semana oportuno, una salida a Mar del Sur,

    navegar por el Delta o unas mini-vacaciones en las Sierras de Córdoba.

    Cualidad de tiempo

    La nube oculta la huella de la representación.

    Negra será la tela cuando la nube cruza sobre la cabeza.

    El blanco del viento va cubriendo las hojas hasta dejar sólo un rastro; más viento más blanco.

    El volar del pelo es su huellla.

    El viento registra la sombra en movimiento

    Las olas susurran a tiempo.

    Entre la memoria y la visibilidad queda el gesto del dibujo como testimonio.

    Ejercicios para el recuerdo

    Diana Aisenberg entra en tu casa como aire puro y establece un acuerdo, cada línea es un instante, cada punto un lugar.

    .Tacitas de café, tacitas de té. tetera, libros, muebles y estantes

    La sobremesa. Todos estos objetos cotidianos lleven el tiempo de la naturaleza

    Hogareños, esto puede ser parte de nuestra cotidianeidad

     

    aisenberg por enrique ahriman

    1

      

      

    Se presentan aquí dos series  de pinturas: una de pequeño formato, de técnica con aplicaciones de tela, stickers,(carpetitas), pintura para tela. En esta serie se reivindica la tarea femenina, el trabajo cotidiano, tanto como el juego como elemento básico del arte y la creación.

    Aparecen aquí alusiones a situaciones primarias, sea de la pintura o de la es vida, como en “Heló!”la presencia del teléfono o “Sweet Drive”. A partir de una técnica aparentemente infantil y\o domestica, carpetas , manteles, generan  paisajes, reivindicando el “landscape”, como elemental, en la historia de la pintura con los toques de ironía habituales, en la obra de esta  pintora.

    Aparecen en esta obra gallinas y pollitos como protagonistas de este mundo lúdico. -Ver obra anterior-

    La otra serie :Flores y Frutas, en contrapunto al pequeño formato, con cuadros de un metro y medio a dos metros, alude a la naturaleza muerta. Así como los paisajes, flores y frutas, siempre han sido pintadas. Curiosamente están incluidos aquí, los cuadros catalogo 1y11, donde se presentan vacas y gallinas como frutos de la tierra., estas frutas están organizadas en formas arquetipicas o símbolos. El titulo se la obra se debe a la relación entre el fruto y su organización en el espacio pictórico, generando así un mundo cultural de elementos naturales. Estas palabras tales como Museo, Trayectoria  Catalogo, Credo, Pacto, hablan del “ser artista hoy” ,en este momento

     

    Diana Aisenberg- Obras recientes

    Por Enrique  Ahriman-Fragmentos

    Escrito en el cuadro o no, el titulo de la obra ,es  el subtítulo de la imagen, una especie de subtítulo, de traducción de un lenguaje a otro, es lo mismo dicho en el lenguaje del otro.

    Desde luego lo receptivo en si mismo tan importante como lo creativo, pero si uno es consiente de una carencia tiene que ocuparse : cuidar de aquello con que uno mismo se alimenta , esto es también ocuparse de la nutrición de los demás.

     

    ‘Mi pintura siempre tuvo que ver con la alimentación en sí, si no eran  Madonas, eran vacas, si no era la Sagrada Familia, es el fruto, por eso lo sagrado siempre estuvo ahí. Me suena familiar”

     

    Mientras que lo creativo es aquello que engendra y al cual todo debe su comienzo, lo receptivo es lo que pare, lo que acoge dentro de si la simiente celestial y confiera a todo sí organización material.

     

      

    La elevación de lo receptivo se produce merced a la cualidad de

     la  entrega ferviente de esta fuerza primaria frente a lo creativo.

    Cuando las cosas llegan a su consumación quiere decir que han sido firmemente retenidas , entonces hay alimentación. multimedia En ese caso lo posible se vuelve real. Y lo espiritual se manifiesta en el espacio.

    La vaca de por si es sagrada, ella sola wazzu , la vaca

    CATÁLOGO esta simplemente organizado en forma de catalogo, responde a ese modelo. Las vacas al estar así organizadas están como embolsadas en ese modelo del catalogo lineal que vos abrís ,sea un catalogo de arte, sea uno para comprar por teléfono, y encontras la imagen con el nombre del producto , uno al lado del otro.Las  vacas eran Clarita, Bernardo, Ursula, o sea, tienen nombres propios, Hilda y Nilda eran hermanas, son ellas

    mismas , como las personas, son tipos de gente.

    Las gallinas eran María Laura, María Emilia, María cualquier cosa, como si todas fueran una, las gallinas son María- Todas las gallinas son María y todos los gallos José.

    La gallina aparece citada  en el lenguaje coloquial; mas puta que una gallina, o como señal de cobardía. El gallo en cambio aparece como símbolo de pasión, en él se puede confiar aunque tampoco puede volar hacia el cielo.

    La gallina en muchas culturas es símbolo de reproducción, maternidad , fecundidad, por eso las gallinas eran todas María y los gallos José y conviven. Intermediarios del fruto, serían la tarea sagrada.

    El fruto es  el huevo

    El Huevo en el arte cristiano es el símbolo de la esperanza y la resurrección, esto proviene del modo en que el pollito rompe el cascarón y se desprende del huevo en su nacimiento.

    Con el pollito es la Sagrada familia.Tres es uno, gallina gallo pollito es la sagrada familia

       

    FLORES Y FRUTOS Es decir expresar en el movimiento y la quietud la naturaleza muerta.

    El corazón piensa constantemente esto no puede cambiarse, empero los movimientos del corazón han de limitarse a la situación actual de la vida, todo pensar que trasciende el momento dado, tan solo hiere al corazón- Se trata en el caso de PACTO , de una quietud forzada-

    Siendo la quietud tan solo un estado de polaridad que siempre tiene or complemento el movimiento, esto tiene que ver con la pincelada y la organización  de los frutos que , en la ocurrencia se retienen en un cierto molde, los títulos definiendo la relación entre el fruto y el molde de su organización.

    Por ejemplo: CREDO  tiene que ver con el AJO  y la esvástica, el que podría llamar XY ixs y uay, como el sistema de coordenadas, con las cabezas de ajo entrelazadas y la cruz.

     El PACTO es quieto, el Guggenheim Museum con CHOCLOS se mueve, la cruz es quieta, las dos cruces XY y CREDO, son quietas como el corazón es quieto.

    El movimiento es lo opuesto del silencio

    El pacto es quieto y las cruces son quietas y  son tumbas, es verdad, son quietas y silenciosas, acepto el silencio en esos cuadros

     

    El GUGGENHEIM MUSEUM  se mueve, la TRAYECTORIA se mueve y es ruidosa,

    El PLENO parece una discoteca, el AZAR tiene música de la India, tiene ruido, sí.

     

    Se podría decir que son distintas graduaciones de sonido, las que llevan.

     

     

    aisenberg por eva grinstein

    Naturaleza y cultura­

    ­

    En sus cuadros de frutas y verduras, Diana Aisenberg usa el color vegetal como paleta y elabora un planteo que, como en un juego de cajitas chinas, contiene una reflexión sobre la cuestión de las determinaciones del discurso tradicional de la pintura. Los títulos de sus obras son fundamentales: dialogan con la imagen y orientan la lectura. Paleta, Azar, Mandala y Pacto son algunos de esos nombres, y la ironía surge al vislubrar que constituyen referencias insólitas para lechugas amontonadas, manzanas arrojadas, limones en danzas simétricas y caracoles en procesión espiralada. Una relectura de las figuras, sus colores y mitos asociados arroja otros juegos laterales: un ordenamiento de ajos (¿conjura?) construye algo identificable como una cruz esvástica; un racimo de bananas instaura un Abanico de posibilidades; una aglomeración de morrones rojos arma un Sagrado Corazón. Acaso lo más llamativo de las pinturas de Aisenberg es su intención herética, esa actitud contestataria de sustraer los "objetos orgánicos" de su triste destino de bodegón o naturaleza muerta. Lo mejor que podía pasarles a esos vegetales es esto: estar casi húmedos, y formar parte de una cultura viva que logra -desde el pincel de la artista- conservar el latido esencial que hasta las más rígidas estructuras llevan adentro.­

    ­

    Eva Grinstein­

    AACA / AICA­

    aisenberg por longinotti

     

     

     

     

     

        Todo se puede pintar, imaginemos que sí. El cuadro sería entonces la suma infinita de todos los cuadros posibles. El cuadro no sería ya éste o aquél, sino todos y la sucesión de todos.

        El cuadro estaría siempre pintándose sin concluir jamás. Cada cuadro es un estadio en el tiempo, una parte en el espacio de ese cuadro inacabable.

     

        El orden, las leyes, son ciertamente una sutil manera de evasión. Descartando lo que no comprendemos, engendramos la ilusión de un mundo verificable. Si todo puede ser pintado, no

    sería imposible generar un mundo equivalente, sin escamoteos ni predilecciones.

     

        El todo incluye también lo no importante, lo frágil, lo efímero. Lo no claro, lo obvio, lo vulgar.

    Si todo puede ser pintado, habría-hay- cuadros estrictamente circunstanciales, reticentes a todo ordenamiento, a todo orden, a toda orden.

                                                                                -.     .     .

         Esta pintura es también lo que no es, lo que olvida decir. Es la superficie pintada, pero es también la que antecede y la que está detrás. Se convierte así en una tridimensionalidad no tanto

    óptica cuanto conceptual. El cuadro está  antes de comenzar y después de haber terminado.

     

          Asistimos a un desconcierto. No es que los cuadros se rebelen. Sencillamente se hayan suspendidos entre lo correcto y lo vituperable.

     

          Hay palabras, frases: efectos divergentes. Despreocupación cuidadosa que nos ha ido apartando de lo definitivo. Las imágenes que vemos no son tanto signos como citas de una realidad inhaprensible. Las palabras que leemos son citas de textos, pre- textos mudables, permutables.

     

                                                                                     .     .     .

           Entre la confesión y el emblema, todo puede ser pintado.

                                                                                       ENRIQUE LONGINOTTI

    aisenberg por patricia merkin

     

    Resultados Urbanos - Algunos Modos Naturales

    por Patricia Merkin

     

                La fruta es el origen, la fruta es el origen y el resultado. Los símbolos son vías para entender la naturaleza humana y son una gran oportunidad para la intervención del artista.

                Las frutas fueron en su origen el núcleo de la pasión; las frutas son la verdadera carne de la historia. El resultado de la naturaleza integra semilla y forma; origen y contenido. Fruta y tentación, fuentes bíblicas.

                No obstante, los contornos formales de la pasión reciben luz a través de un mundo de símbolos. Entonces, qué sería del conocimiento humano sin el artista, encargado de relatarle al mundo el trayecto de esos símbolos en la Tierra, que crean y recrean un mundo de forma constante. Las formas son el entorno para un espacio que oscila entre el color y el tiempo. La obra de arte, así como las palabras, está hecha de formas que emanan una presencia para finalmente remitirnos a las referencias originales

     -ver ancestrales- ; trazan un relato de plenitud: Frutas y Flores; una cadena de limones, un grupo de limones, la familia Limón. Alguien que deja correr manzanas en un campo vacío. Pulso de morrón rojo, respiración roja. Maíz espiralado.

                 Después de todo, la creación es una entrega para alcanzar más allá, siguiendo el mismo recorrido trazado por la primerísma expresión de vida.    

    aisenberg por juana neuman

    Un extraño lazo o una muestra de dibujos

     

     

    Trenzas y nudos forman una línea larga en  un espacio chiquito  y amarillo, lleno de mesas y con vidrio a la calle, un espacio difícil de rodear.

    Los lazos no  hacen mas que mostrar sus posibilidades de enredos,  con una naturalidad como si tal acción, la de enredarse, no implicara mas que un soplido suave, un movimiento sin querer, un marcador que apenas toca la hoja.  Pero a pesar del aire sereno que los anuda, cada uno es en sí mismo, un recorrido por adentro del movimiento del lazo o un pensamiento suelto sobre la verdadera forma de la forma verdadera, nada raro para ser una obra de Diana Aisenberg.

     Esa línea que deja la mano  y que vuelve una y otra vez sobre si misma, como queriendo formar algo que ya se reconoce, es tal vez una única línea que despliega un infinito de obras tan disímiles como relacionables, entroncadas como partes de lo mismo.

    Peinados, nudos y palabras van trazando un  juego en el espacio pictórico,  a pesar de lo contracturado del tema, es un placer visitar esta muestra, todos los lazos parecen divertirse de estar dibujando.

    Por juani neuman

     

     

    Dibujos.  Diana Aisenberg.    Bambú .   Córdoba 1415.   Enero 2001 

    ve vete y vuelve por victoria noorthoon

     la Alianza Francesa estrena el 2008 con una programación fuerte y sumamente atractiva al momento de indagar en la esencia de la pintura. Victoria Noorthoorn, curadora de la muestra de León Ferrari en la Bienal de Venecia, hilvanó la segunda serie de trabajos del Ciclo Diálogos con la muestra Vé, Vete y Vuelve que se inaugura el miércoles 16.

    La exposición propone una “conversación” de poéticas y reúne a tres artistas consustanciadas con la pintura: Diana Aisenberg, Mariela Scafati y Alejandra Seeber. Los trabajos se centran en una mirada reflexiva en torno a la historia y a la actualidad del óleo esparcido sobre el lienzo, entendido como un proceso de construcción y reconstrucción del la mirada.

    Noorthoorn señala que la muestra funciona como el punto de encuentro en los intereses de las artistas, que mantienen búsquedas diferenciadas y que desde hace años investigan con una mirada crítica la complejidad de la pintura; un soporte que desafía al creador contemporáneo desde la relevancia de su historia.

    Aisenberg, Scafati y Seeber desmitifican nociones como la de unicidad de la obra pictórica, cuestionan las jerarquías artísticas mediante la utilización de diversos materiales (tela, papel, arquitectura, porcelana, etc.) y desafían los estereotipos que fomentan, incluso, los discursos más contemporáneos.

    Tras los agoreros anuncios sobre la muerte de la pintura y en un momento en el cual ésta ocupa un campo expandido, “las artistas desafían el stablishment reivindicando el valor de una técnica milenaria al tornarla propositiva”, acota Noorthoorn. “En los tres casos, las artistas desestructuran –exponen su gramática, sus elementos– y proponen una vuelta a las fuentes, un acercarse sensorial a la vez que una distancia crítica frente al lienzo”, lo que redunda en un ir y volver entre el espectador y la obra. Se trata de un derrotero en cuyo trayecto la pintura se desdobla ad infinitum para proponer reflexiones sobre su constitución, su origen, su historia, su rol en el espacio y su ubicación crítica en el mercado del arte.

    En la instalación Combo , por ejemplo, Aisenberg arremete con preguntas incisivas sobre el status de la pintura, y su estatura como objeto. Lo hace mediante la disposición de una vasija y un lienzo que dialogan sobre el consumismo en el arte. Se trata de preguntas fundantes, que indagan en el origen de la pintura y en su pertinencia como soporte convencional.

    Algo similar sucede con su serie de baldosas –pequeños fragmentos que la artista ha convertido en gemas pictóricas– que se desdoblan en múltiples sentidos: postulan a la pintura como una continuación del espacio vivencial cotidiano; enaltecen un material innoble como portador de sentido; y, a su vez, completan la última serie de la artista, Niña Ideal . En ella, Aisenberg incorpora las imágenes de diversas niñas –cada una con sus cristales como atributos en pleno gesto Renacentista— cuyos nombres o títulos de obras remiten a las artistas y mujeres que integran su universo de referencia: allí están Sophie (por Sophie Calle), Susan (por Sontag), y aparecen también Kiki Smith, Clarice Lispector, Silvina Ocampo, Sor Juana Inés de
    la Cruz
    , Alejandra Pizarnik, Flavia da Rin, Elba Bairon y Laurie Anderson.

    Como una forma de provocación, Mariela Scafati invierte los lienzos para reinventar la pintura. En años recientes, ha deshecho la pintura al proponer una mirada renovadora y crítica sobre la misma. Utilizando cuadros suyos cortados, como “pinturas heridas”, la artista los reconstruye mediante costuras, como guiño de una nueva visualidad.

    A cada paso, Scafati es cruda, resistente; su gesto, lejos del mohín reverente para con la pintura, es duro y áspero. Los cortes y las costuras, las rectas y las curvas, jamás son impecables sino el resultado de un gesto directo, con convicción, lejos del cuidado del objeto de diseño o del deseado por el consumismo. A cada paso, Scafati se aleja de objeto seriado para proponer una pintura que existe en cuanto objeto, proponiendo una suerte de unicidad democrática. Estos intereses la han llevado a explorar la técnica serigráfica manual sobre wallpaper, incorporando las imperfecciones que surjan, e incluyendo en su montaje sus propias pinturas y platos de porcelana decorados con motivos que remiten a sus pinturas. Con ese “eco” surge un nuevo desdoblamiento de la pintura.

    Por su parte, Alejandra Seeber trabaja desde Nueva York desafiando preconceptos. En sus trabajos más recientes, Seeber cuestiona la unicidad del objeto pictórico al proponer “progresiones” de una obra en distintos tamaños, y en la cual repite numerosas veces una misma composición. De este modo, la artista torna imposible la identificación de la propia pintura con un objeto único y cuestiona todo concepto de autoría y originalidad.

    Asimismo, la serie responde a su investigación sobre cuál es el tamaño perfecto para una obra. Se trata de un cuestionamiento hacia el valor del mercado de una obra, y la producción “a gran escala".

    Mediante la incorporación de un wallpaper que registra una repetición de firmas al infinito –papel que luego rasga para incorporar en la obra la presencia del muro por detrás–, Seeber se incorpora a la pintura. Se pregunta por la “acción” de la misma mientras pinta interiores para ser ubicados en otros interiores, y así incluye el derredor del cuadro en la pintura.

    Es el gesto que realiza cuando “fabrica” una puerta tamaño natural sólo existente en el plano de la pintura para modificar luego el espacio. Este es un ejercicio encargado por Le Corbusier a sus alumnos --ubicar a una puerta en un plano para estudiar cómo lo afecta-- sólo que aquí la puerta es pintura y la realidad, representación.

    Abierta hasta el 29 de febrero en Córdoba 946, la muestra Vé, Vete y Vuelve se puede visitar de lunes a viernes de 9 a 21.30.

    Paralelamente, el 16 de enero a las 19 hs se inaugurará la muestra de fotografías de Jorge Hermet, titulada Ateliers: el arte del grabado en París. Se trata de un recorrido íntimo por los talleres de artistas de todo el mundo residentes en París, quienes permitieron que la el lente de Hermet ingresara silenciosamente en la cotidianeidad de su quehacer.

    aisenberg por victoria northoon

    INFORMACION DE PRENSA

    Centro Cultural Recoleta, marzo de 2008

     

     

    Diana Aisenberg: Escuela

    Inauguración: 11 de marzo de 2008

    Sala J, Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires

     

     

    El Centro Cultural Recoleta y Daniel Abate Galería de Arte tienen el placer de presentar la exposición Diana Aisenberg: Escuela curada por Victoria Noorthoorn que se inaugurará en la Sala J del Centro el martes 11 de marzo de 2008 a las 19 hrs.

     

    La exposición incluye una selección de obras de Aisenberg desde los años 80s hasta la actualidad, y permite observar la cercanía de intereses entre proyectos que hasta el momento se han presentado por separado: su importante obra pictórica, su labor docente, y la apertura comunitaria que conlleva su proyecto Historias del arte: Diccionario de certezas e intuiciones. La muestra presenta pinturas de diversas épocas, que incluyen una serie inédita; una gran sala de documentación sobre su proyecto Diccionario; dibujos, objetos y  videos; y proyectos en colaboración: entre ellos, una gran instalación que incluye su Madonna protectora de la pintura (1985) acompañada por un retablo realizado por el colectivo de jóvenes artistas Laura Ahíta, Victoria Colmegna, Natalia Cristófano, Alina Perkins y Julia Sánchez.

     

    En palabras de Aisenberg, “la exposición concentra distintas facetas de mi trabajo, haciendo de todas una bajo el concepto de escuela; con la intención de revisar este concepto, ponerlo en juego, y recuperar el valor de lo didáctico como un valor respetado para el arte.” ¿Qué es lo didáctico para Aisenberg? Se trata de la posibilidad de generar una transformación en el otro, a partir de la decisión de desarmar un pensamiento propio ante el otro, para luego volver a armarlo incluyendo al otro en el proceso. Lo didáctico como proceso de apertura e inclusión, de transformación y producción, que se gesta y construye en colaboración. En esta exposición, los trabajos dan cuenta de esta apertura de diversas formas: en sus dibujos realizados en colaboración con la artista Elba Bairon; en la gran colaboración que estructura el proyecto Historias del arte: Diccionario de certezas e intuiciones; y en su invitación al colectivo Egina, Galatea, Cirene, Calisto, Dafne y Driada a crear un entorno para su Madonna protectora de la pintura, mostrada por primera vez en 1985 junto al grupo La Compañía en ocasión de la apertura de la Galería del Centro Cultural San Martín

     

    En la muestra, lo didáctico se extiende para hacer evidente una reflexión sistemática por el origen de las cosas, y específicamente por el acto de nombrar –acción de resonancias bíblicas. Para Aisenberg, “las cosas adquieren presencia o existencia al ser nombradas, y son el nombre que uno les da.” Aisenberg propone una relación continua entre imagen y palabra que toma como fuerza el nombre. De allí su proyecto Historias del arte: Diccionario de certezas e intuiciones, una invitación a revestir a palabras existentes de nuevos significados, y que la artista define como “un diccionario hecho de regalos (…) que se construye a sí mismo a partir del encuentro con los otros. La participación de cada uno lo constituye y lo transforma en su contenido y modo de manifestarse. Su esencia reside en el montaje y edición de la información proveída por los colaboradores -xxxx registrados- y en la resolución de su formato a partir de estos encuentros. Es así que ha sido editado ya en forma de libro, afiche, pared, revista, página de artista, publicación, estampado en remeras, fotos de registro de evento, vitrina, objeto, instalación, video. Todas las opciones que nos ofrece el mundo del arte hoy están a su disposición.” Escuela incluye documentación de este impresionante proyecto que nació en 1996 a partir del seminario “Historias del arte” dictado por Aisenberg en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires. Presenta las publicaciones a que dio lugar incluida una libro por Adriana Hidalgo Editora en 2004 y una presencia constante en la revista ramona que en su sección “Pequeño Daisy Ilustrado”, fotografías de los eventos, y testimonios y escritos de los diversos colaboradores.

     

    La pintura de Aisenberg sigue la lógica de su Diccionario mismo antes de que éste exista: revisar o poner en juego o hacer visibles las palabras que usamos para nombrar las imágenes que vemos. Aquí, el nombre --como palabra que define a una cosa o persona—cobra presencia y contribuye a dar forma a las imágenes pictóricas. Por ejemplo, en su serie “Art” de 1988, Aisenberg proponía una relación entre partes: entre el nombre “Art” y ya sea un cairel, una gallina (en su universo símbolo de la protección de la pintura), o unas flores (en su simbología una abstracción del género naturaleza muerta).

     

    Las pinturas que asimismo invitan a la reflexión sobre el origen desde otro punto de vista: la recuperación de los géneros y de los procedimientos tradicionales de la historia del arte, bajo el formato de una conversación actualizada. La exposición incluye obras las cual Aisenberg indaga sobre el género de la naturaleza muerta (como en su obra Marco, de su serie “Flores y Frutas”), o sobre el manejo de  luces y sombras en su obra Sombras del 2000. Así, Aisenberg niega la necesidad de la novedad y desacraliza los grandes géneros, acercándolos al espectador. Al mismo tiempo, jerarquiza lo cotidiano y desestructura la relación entre historia de la pintura y vida cotidiana al presentar una pintura y un jarro con el mismo motivo en diálogo y a la par (en su serie de Combos de 2002-2003).

     

    Es que todo fue pintado, no hay imagen nueva y no sólo que todo fue pintado sino que de varias maneras.

    Este es el  gran desafío. El medio en sí es un instrumento que espera.

    Frente a la supuesta prioridad que hoy se otorga al medio (sea digital, foto u objeto instalado) en donde el valor artístico se sospecha relegado a una mera cuestión de oficio, el quehacer de la pintura revela y evidencia la presencia del artista en relación a la utilización ejemplar del instrumento en una coincidencia  que no acepta  disociación.

    La  renuncia implícita al prodigioso discurso de la novedad incluye la revisión obligatoria de qué significa ser artista hoy, de la resignificación del espacio, de todos los elementos del lenguaje y de todos los medios del arte. Porque el arte como forma de ser, como modo de vida, es una tarea que nos compete a todos.

    La pintura insiste: cercana al pensar mismo, a la esencia de todas las cosas, alejada del “ser social” se solidifica como un gigante: como el que ya murió mil veces.” (Aisenberg, “La defensa de la pintura”, revista ramona, xxxxxxxxx)

     

    La reflexión sobre el origen permea la exposición en todo sentido. Éste incluye al nombre y a la propia historia del arte pero también invade los temas elegidos, entre ellos el huevo y el mundo de los niños. No es casual que la primera exposición de la artista en 1984 haya presentado su serie Mujeres niñas reinas, de la cual aquí presentamos dos pinturas, y que su última exposición hasta la fecha, Arquitectura del cielo en 2007, haya presentado un homenaje a dicho mundo. En uno y otro caso, se presenta una concepción del mundo teñida de referencias literarias y personales de la artista. En Mujeres niñas reinas Aisenberg adopta xxxxxxxxxxxxx, mientras que en su última exposición adopta la concepción de de Emanuel Swedenborg (1688-1772). Para Swedenborg, el tercer cielo, el más alto, es el de los cristales, que las águilas protegen cual guardianas de tesoros. En el segundo cielo, se ubican las flores, las niñas protegidas por los perros, y las mariposas. Finalmente, el primer cielo se asienta sobre camalotes: aquéllas plataformas de despegue donde viajan los niños y otros animales (tal es así que la leyenda cuenta que el pequeño tigre que dio nombre a nuestro Delta viajó sobre un camalote).

     

    la obra de Aisenberg se construye a partir de una conversación continua entre la literatura, la palabra escrita y su propia construcción de imágenes, con alusiones explícitas en la pintura a Federico García Lorca, a Felisberto Hernández, Catherine Mansfield, y a Swedenborg, por dar sólo algunos ejemplos. En la exposición, incluimos tres trabajos importantes que permiten aproximarnos a este registro, dos de los cuales –de 1990— incluyen citas de textos de Hernández y de Mansfield respectivamente. Pero he aquí la densidad de intereses que cruza a cada una de las obras de Aisenberg, pues la obra que incluye el texto de Hernández parece preanunciar su proyecto Historias del arte: Diccionario de Certezas e Intuiciones y el de Mansfield enfatiza la fascinación de la artista por la exploración del mundo de los niños.

     

    Esta exploración por el origen y por cómo se da forma a ese origen está en la base de la importante labor docente de Aisenberg, maestra formadora de hoy grandes artistas de mediana generación así como de artistas jóvenes que comienzan a dar pasos sostenidos en el mundo del arte. Aisenberg dedica una sala a realizar un homenaje a la docencia, mediante la presentación de una nueva serie de obras que bajo el formato de pizarrones rinden homenaje a dos grandes de la educación en el arte: George Steiner y Joseph Beuys, quien no distinguía entre su obra y su enseñanza y planteaba la importancia de la transformación que podía ocurrir desde el arte. El pizarrón incorpora en sí al proceso del pensamiento que toma forma en el escribir y el borrar, trabajar con lo que queda y construir sobre conceptos explorados. Simboliza la síntesis de un proceso en constante evolución. En sus pizarrones, Aisenberg deja que hablen por sí mismos –que sean lo que son: soporte—y, en algunos casos, se permite realizar sobre los mismos los ejercicios que da a sus propios alumnos.

     

    Finalmente, podría decirse que en esta exposición, Aisenberg ofrece al espectador una simbología –la Madonna o la gallina como símbolos protectores de la pintura, y quizás una simbología sobre si misma en tanto profesora de artistas– y una concepción del arte como una revisión continua de sus orígenes –la historia del arte- y de los orígenes del ser –a través de la pregunta por el nombre y la puesta en homenaje del mundo de los niños. La pregunta por el origen es quizás la pregunta más valiosa a la hora de realizar una revisión de la propia historia y a la hora de compartir la experiencia del arte con alumnos y jóvenes artistas. ¿No es ésta la pregunta que debería estar en la base de toda consciencia a la hora de abrirse a la experiencia del arte?

     

    - Victoria Noorthoorn, curadora invitada

     

     

    La artista

     

    Diana Aisenberg (nació en 1958 en Buenos Aires, donde vive y trabaja). Entre 1976 y 1982 vivió y estudió en Jerusalén. Se dedica a la docencia y formación de artistas: se desempeñó como docente de Morfología en la Facultad de Diseño Gráfico, Universidad de Buenos Aires (U.B.A) y en el Centro Cultural Borges; ABM; ICAI y en la Escuela Para Maestros de Teatro de San Miguel, entre otros; y desde hace años coordina clínicas de artistas para el análisis de obra, en Buenos Aires y en todo el país. Coordinó el área de artes plásticas del Centro Cultural Ricardo Rojas de la U.B.A. entre 2002 y 2006 y previamente enseño en dicha institución desde 1993.  Se ocupa de resignificar géneros y operaciones que siempre ocurrieron en el espacio del arte, especialmente en la pintura. Los referentes de su obra pictórica son principalmente literarios, al punto que en 1992 dedica una muestra entera a Felisberto Hernández -una galería de vacas-. Su obra se expande a través de la docencia y la compilación y coordinación de un diccionario de arte que se desarrolla en performances, instalaciones, libros, videos. Su interés reside en lo que se dice y lo que está dicho. Extiende la pintura a la vajilla, a los objetos. La obra y lo que se dice de ella. Realizó numerosas exhibiciones individuales en la Argentina, y ha participado en múltiples exposiciones colectivas en la Argentina y en el exterior: en Milán, Nueva York, Jerusalén y Berlín. En 2003 recibe el premio “J. A. García Martinez” a la acción docente de la Asociación Argentina de Críticos de Arte. Su obra pictórica puede visitarse en la galería Daniel Abate, Buenos Aires. 

     

     

    La exposición

     

    Producción: Daniel Abate Galería de Arte

    Coordinación y Asistencia Curatorial: Jimena Ferreiro Pella

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    combo por dani trama

    COMBO

     

    Existe una operación consensuada unánimemente en el campo artístico contemporáneo que consiste en extraer un objeto, cualquiera, de su entorno natural, y proclamar su nueva identidad en otro terreno, el del arte. 

    Esta maniobra quiebra el apacible espejo de agua de nuestra realidad cotidiana, transforma su propio sedimento en líquido vital que alimenta los futuros flujos y reflujos del arte y sus límites.

    La tradición duchampiana del “ready made” ha inaugurado esta operación artística. Ha socavado los propios límites del arte según los modelos históricos que lo precedieron, y finalmente ha abierto una brecha ya casi centenaria, hoy diríamos una tradición, desde la cual se diseña una nueva fisiología del arte. Estas corrientes líquidas producen la dinámica del arte, son su vida, sus latidos.

    La obra de Diana parece transitar esta ruta desde dos orientaciones posibles: por un lado sus objetos cotidianos “que han sido alcanzados por la verdad del arte” y por el otro lado el flujo y reflujo de estos movimientos materializados a través de sus pinturas.

     

    FESTIVAL DE LUCES Y COLORES

    El trazo del lápiz- pincel  traduce, como un marcapasos, las sombras de las plantas de su casa o el viento que bambolea su viaje al Tigre o sus propios pelos, rastros de su propia corriente, en ritmos vitales.

    La materia plástica es guiada a través de una superficie: un lindo paseo en la mejor mañana de sol.

    Mucho, poco, demasiado, tal vez ahora y seguramente porque sí. Recorrer en las pinturas los caprichos solares, eólicos o capilares, necesariamente conducen al entendimiento de la cualidad de esos movimientos. Sopesamos el pulso de los acontecimientos entre brillos, líneas y colores y seguimos rastros como pistas de algo que ocurre alrededor nuestro. Ago que está siempre presente.

    Las imágenes son eminentemente estivales donde el sol o más específicamente el rayo solar guía la mano que se pasea por la tela.

    La Tierra queda inmóvil, el Sol produce el movimiento y asistimos a otra cualidad de la obra de Diana que es la térmica. Sus obras nos dicen cuánto calienta el Sol.

    El científico diría que el calor, que es agitación de partículas elementales, es tan solo una cualidad microscópica que manifiesta la cualidad madre de flujos y reflujos vitales.

    El detective podría ubicar esa cualidad termométrica en el acabado final: horno que fija pigmentos, vidrio que se ha derretido y luego solidificado. Finalmente, negro que ha sido quemado.

    El lingüista diría que los flujos y reflujos se manifiestan en los caminos trazados por sus textos, en definiciones que se abren, se multiplican y se esparcen superficialmente: en pizarrones, columnas, monitores y por supuesto páginas de papel.

    Estos movimientos no sólo son perpetuos sino que son visibles, los podemos tocar, evaluar su brillo, su color.

    Todo movimiento termina siendo eso: brillo y color, una medida del aliento que empaña y evalúa el plano de la realidad.

     

    LA HUÍDA DEL CUADRO

    Existe una cualidad inicial que sobrepasa a toda teoría que intente indagar sobre esta dinámica de vida. Es la cualidad “pintura”: la pintura huye del cuadro y se adueña de su entorno. La palabra se convierte en adjetivo: calidad y cualidad simultáneas.

    Pintura es la que señala y gestiona todos los recursos necesarios para poder disolver su arte en lo cotidiano.

    Desde la operatoria del “ready made”, se produce su inversión: la pintura salta al objeto, recontextualizándolo.

    Asistimos a un proceso generalizado de familiarización en contraposición al concepto de extrañamiento, corolario frecuente de la herencia duchampiana en el arte contemporáneo.

    La lógica mercantil produce el nacimiento del combo, genealógicamente hablando: otra inversión. Ya no es el cuadro que pega con el sillón sino el sillón que hace juego con el cuadro. El sillón deviene en famosa jarra pinguino, jarrón, platito y hasta mesita.

    Los puntos de vista cenitales otorgan un estatus equivalente: vereda y plato, mismo diseño, misma mercancía, mismo cuadro. También miradas anamórficas: el jarrón sale del cuadro, misma superficie. Hasta la mirada del mago: invierte el tiempo y logra reparar un jarrón reuniendo todos los pedazos rotos.

    Si la pintura huye, solo resta que se refugie en el mundo cotidiano, donde pisamos, donde yacemos, donde comemos, donde respiramos. Aquellos receptáculos sagrados que retienen los movimientos diarios. La pintura se aloja en cada uno de estos huecos que detecta, pero como la pintura es pintura sólo detecta lo plano y va hacia allá.

    Sólo resta preguntarse qué es la pintura y en todo caso qué es el arte.

     

    ECONOMÍA DEL ARTE

    La obra de Diana construye una versión personal sobre cómo aprovechar los recursos disponibles y generar caminos alternativos a partir de una economía del arte.

    Tomando la segunda acepción del diccionario de la Real Academia Española, que dice: “Conjunto de bienes y actividades que integran la riqueza de una colectividad o de un individuo.”, Diana realiza una incansable tarea de aprovechamiento de la riqueza propia y colectiva, prueba de ello es la incorporación de su actividad docente dentro de esta economía de escala.

    Su modelo, apoyado en la estructura de lo que existe, busca reparar, recomponer, adornar, embellecer, alegrar, agitar, reunir, transformar a través de estas acciones, de estos objetos, de estos dibujos, de estos colores, de esta forma de hacer las cosas.

    Una economía a la que se le concede el privilegio de administrar el movimiento de las hojas y el centelleo de las luces.

    Un modo perpetuo y alegre de estar en la vida registrando a cada paso sus infinitas variaciones.

     

    Daniel Trama, diciembre de 2003

     

      

    claudia del rio

    claro ví tu muestra,

    semejante espacio, querida, y vos tan dignamente te vas llevando la voluntad y la mirada, el sol y la sombra una por una las piezas musicales. y luego allá a lo lejos ese interdit para enamorados o para burocráticos, tan tan tan bello, me fascinó ese espacio que lograste tan justo y preciso en la nominación instalación y de lejos siempre de lejos avizorar esa intimidad, ese hueco en que no pasa nada

    Mis preferidos, los negros, mamita y ese hueco esperando.

    Te recontra felicito.

    Claudia del rio 

    aisenberg por anita gonzalez tassier

    lunes 5 de febrero de 2007

    Niñas de puro contagio ¡exigimos muchas más!

    Una siempre está al encuentro de la niña en suspenso. Eso no suele ser ni bueno ni malo: sucede así, eso es todo. Pero qué bueno cuando una se está quieta y las niñas simplemente llegan, silenciosas y rodeadas de ese misterio que enamora otros misterios.
    No importa ya si son niñas buenas o malas, hermosas o silenciosas: sólo me calma saber que ellas tienen en sí lo que necesitamos y ninguna otra cosa.
    Hace rato que tenía ganas de escribir sobre las niñas multicolor de Diana Aisenberg, esas chicas caleidoscopio que descubren mundos de color en ellas mismas y lo contagian a todo el universo.
    Diana es la incitadora de las niñas esponja, que todo lo absorben y todo lo dan. Son las niñas que jamás se fueron y sin embargo vuelven. Hay algo mágico en eso.
    ¿Son niñas arquetipo? ¿niñas soñadas? ¿niñas musicales? ¿niñas perfume? No tengo idea cuántas variantes de niñas son las que Diana nos deja. A esta altura tampoco me importa. Hay un libro que me recomendó un amigo (mayor): El álbum sistemático de la infancia, de Scherer y Hocquengheim. Comienza con una advertencia: “Atención: la infancia se está infantilizando cada vez más”. Qué grosso que Diana no traiga excusas, ni se rinda a las evidencias.
    Nosotras conocemos el secreto.
    Que ni siquiera es un secreto.

    Publicado por ANITA los 16:18 10 notas  

      

    aisenberg por blinder

    poemita de tus cuadros

    ¿lo que se dice de ella?

    cada hoja que pintas, la haces desprolijamente acertada
    ¿Cuan grande será tu concentración que te permite
    desprolijar  un nuevo ente de belleza,
    que exige a cada una de las hojas
    ser hermanas?
    ¡Son tan caprichosas!,
    hijas únicas
    Tienen otras hermanas y hermanos
    Pero de otras especies
    Un perro que fue pintado de un trazo
    Un pincel que nunca se despego de la tela

    aisenberg por ahriman

    Las manzanas son rojas , amarillas, rayadas, tienen cavito, tienen un agujero  el ombligo verde bordo carmesí naranja amariio patito amariio ( como dice mi sobrino) huevo lunares pintitas cascara redonda genética bíblica etérea demoniaca verdadera profética

    si                                        para  !       la serie.....gallinas .......vacas y gallinas............

    pero son dos series diferentes                  si     o vacas     gallinas    huevos       y      flores y frutas        eso es las cuatro que decís? 

     Ah bueno, yo las llamo  flores y frutas

    flores y frutas es una sola categoría                  

    Ahora estoy pensando lo que me decís....................yo  no se si la gallina es una fruta                                                     

    es un fruto...estoy dudando....porque el fruto es el huevo      

    claro pero las vacas eran ellas y las gallinas   son María                no ,porque también es la carne los dientes las pesuñas los cartílagos  el cuero las tiroides,

    estoy pensando porque las gallinas eran todas  María y los gallos José entonces no es lo mismo, nunca lo había pensado así  pero las vacas eran Clarita bernardo Ursula  o sea nombres de personas                                                                 no ,solo hubo  Hilda y Nilda que eran hermanas , una vez   son como personas  en cambio las gallinas eran María Laura Maria Emilia   María, María cualquier cosa, no, como todas eran una

    las gallinas eran todas María y            los gallos todos José                        eran como un intermediario para el fruto        no se        estoy por primera vez pensando esto

    si           si               si                                  como que las gallinas hubieran sido un pasaje entre  la vaca y el huevo         porque también esta el huevo vaca                                              

    tenes razón tenes ra.............

    me parece, bah...creo que María y José no son frutos no?

    Son ellos, que se yo.....

    si son tipos de gente, por ejemplo Peter es como musculoso, va al gimnasio Bernardo es dorado es como el becerro de oro   es como pretensioso  después hay otro Ángel , es melancólico tienen como formas de ser no? Según la imagen llevan su nombre

    No, las gallinas salvo ciertos estados como acalorada o apurada que son...otra cosas

    Son todas María

    Claro, huevo Bingo  Para ...... tengo huevo vaca huevo taxi ay.....porque me olvido  huevo tenis, huevo Bol., es como la pelota de fútbol , el tenis es como la pelota de tenis, después esta el  huevo duro huevo pocha              si         exactamente, como

    algo cultural o huevos naturales huevos así como el huevo de agua huevo de tierra, claro, como versiones así mas  básicas   posibilidades.....el huevo era....de esta forma todo puede nacer pero lo que nace no es siempre natural, tiene versiones urbanas   versiones campestres versiones del agua   versiones sociales       de hecho todo podría nacer de un huevo

     

    Si                                                 No no importa         conviven

    todo es la sagrada familia

    las gallinas serian la pareja sagrada  bueno, la trinidad no? Se dice?  No, con el pollito

    y la vaca de por si ya es sagrada ella sola, la vaca

    la gallina

    si bien yo leí que era símbolo en muchas culturas de reproducción y maternidad y fecundidad      eh.....como que la hago yo sagrada.....en nuestra cultura es rastrera

    puta  no si? Como que yo le doy la vuelta y la hago....es un poco grosero no? para los cristianos

    Si , es gallinagallopollito             la sagrada familia

    sí, tres es uno    eso?

    Si    si   

    Marco e insight no es así

    porque marco es de flores  e insight es de limones

    la verdad que me gusta eso podría seguir jugando con eso, me gusto...podría hacer un insight de flores y un marco de limones                            

    trayectoria, claro: los limones serian insight y trayectoria 

    que no está mal como pareja..............................

    de hecho no tengo             tengo un solo cuadro de flores, que es marco con el vacío en el medio                                     podría hacer otro la verdad.....y inventamos.........................ajo.................sí           pensé que a la cruz la podría llamar X  Y ixs uay ( fonetica ingles)    claro como un sistema de coordenadas..................

    Si pero el nombre es horrible, yo pense otro nombre pero ya le puse....

    encuadre

    es que si lo vieras es un marco no es un borde........es horrible el nombre marco pero

     

    como se dice en ingles

     

    Frame! Sí   eso esta mejor.....sí que marco e insight , pero ya esta en el museo con ese nombre y esta impreso en un catalogo, si cagamos  si  pero ya esta impreso, letra de molde

    No, porque hicieron un catalogo los del Museo, que yo no lo tengo, pero hicieron un libro con los cuadros premiados ,con los cuadros que entraron, no, lo único mío es el marco hay un montón de cuadros de otras personas

    a si ,puedo decir cualquier cosa

    de todas maneras marco y Frame es lo mismo así que

    Gugenheim queda asqueroso......si le digo twister?

    Twister es un tornado    pero qué tendrá que ver con lo mío twister , no?

    Pacto          pacto        

    Dejo pensando?

    Si.......

    si

    si

    si

    que las manzanas no  el azar tampoco tiene borde                   y eso suena medio mítico no?...............lo de las manzanas

    de hecho la manzana es como el génesis en sí,  en si misma no?

    Porque el fruto ES el génesis, es primario es la tierra pero la manzana es como una génesis bíblica en algún punto y   como el peligro la sabiduría el conocimiento lo que no se sabe

    pienso, no se


    tengo un huevo sandia también

    si, lo pinté y chau la verdad

    es muy lindo

    es verde en los bordes y rojo adentro con las semillas negras

    si si me encantaría me gusto lo de shelley y las manzanas, no ,me abandona, lo del éter

    incluso ese hexagrama habla de la alimentación en todo terreno  digamos en todo nivel

    si

    si si ahá aha los títulos, si si es exactamente así, si es la palabra y la imagen
    fijo, un elemento fijo y uno que se mueve
    por ejemplo el corazón , el pacto, no está quieto? El Gugenheim se mueve la trayectoria se mueve el insight                ..no, se me ocurre que algunos están quietos y otros se mueven. Sabes que soñé, cuando estaba haciendo ese cuadro de los morrones.....que yo tiraba la basura, y manliba.....sabes que es manliba?.....es la empresa recolectora de residuos,, me la devolvía compactadas sin la bolsa, o sea que la basura tomaba la forma de la bolsa y la casa se me iba llenando de basura en forma de bolsa compactada y yo estaba desesperada ,era una pesadilla, porque yo quería limpiar la casa y la basura volvía, la empresa me devolvía lo que yo tiraba, no podía limpiar, limpiaba pero me venia organizado de esa manera. Era gracioso me daba risa cuando me desperté, y aparte era desesperante porque yo no podía terminar limpiar, de sacarlo eran cosas que yo querría tirar y siempre volvían entonces yo tengo una alumna que es sicóloga, lacaniana, super así fanática así le dije interprétame a ver, jodiendo ,y me dijo pacto compacto un pacto con tu madre un pacto con tu padre...entonces le puse pacto al cuadro.

    Venia del compacto, porque es como  un compacto de morrones Me acorde de ese sueño porque vos dijiste que estaban compactadas en distintas     , y  estaban así, tal cual papeles abollados, comidas todo volvía en esa forma que queda en la bolsa pero sin la bolsa ellos se quedaban con la bolsa de residuos como si directamente los puse sin la bolsa están envueltos sin envoltorio 

     a mi siempre me sale, hay una de las líneas de ese hexagrama que dice algo así como que uno sabe que uno debe cuidar la alimentación de los hombres pero no puede,

    uno es consciente de una carencia, debiera ocuparse lo tengo porque estoy leyendo el y Ching todo el tiempo, yo tengo una duda...............en el catalogo no esta simplemente organizado en forma de catálogo no responden a un signo? Por ejemplo las vacas al estar así organizadas y llamarse catalogo...........no están embolsadas en ese modelo del catalogo donde.........

    que son lineales, que cuando vos tenes un  -pienso no?-si, vos abrís un catalogo sea  de arte o sea para comprar por teléfono encontras la imagen     con el nombre del producto

    organizados , uno al lado de otro

    porque de hecho no importa la organización sino que...........no, no no hablo de hablo del cuadro catalogo, el de las vacas por ejemplo

    no están como embolsadas en la organización del catalogo

     Aha no

    claro el de las gallinas y el de las vacas

    hay un montón de chiquitos todos los chiquitos son tengo vacas sueltas chiquitas o grandes, pero una sola con su nombre o el titulo

    este es el único que tiene todas las vacas juntas sabes las vacas que hice todas sueltas?

    Hay pero con todas las vacas que pinte bueno esta bien voy a hacer otro

    quise hacer un catalogo de flores y frutos

    poner simplemente así organizados como las vacas pero un choclo, un ajo, o sea todos los frutos que pinte pero me aburre.

    Claro, exacto claro tal cual

    si,si

    en realidad están nominados por la relación entre el molde y el fruto

    porque el pacto es entre el morón y el corazón

    el corazón es de morrones y los morrones arman el corazón

    no hay corazón sin morron ni morron sin corazón, bueno morron sin corazón si.........

    la relación entre el fruto y su organización por ej Credo tiene que ver con el ajo y la esvástica

    si

    no entrelazadas

    el insight también esta puestoclaro si

    en la bolsa de residuos

    en realidad esto de la imagen y la palabra que yo tengo de siempre     cuadros mas viejos están escritos con frases adentro, poesía o cosas, plegarias, el discurso deriva

     sea moderada en el comer y el beber el noble no come por tres días

    no son todos mudos?

    Cuando no tiene escrito son como.....

    si, acepto , acepto el silencio en esos cuadros

    el pacto es quieto para mi Gugenheim se mueve trayectoria se mueve el pleno se mueve la cruz es quieta las dos cruces son quietas el corazón es quieto

    pero no se porque es así

    si vos lo miras se mueve, da vueltas no se

    el movimiento tiene que ver con el silencio........?

    es el opuesto

    el pacto es quieto y las cruces son quietas y son tumbas, es verdad son  tumbas

    requetetumbas, son quietas y silenciosas

    el museo se mueve la trayectoria se mueve y es ruidosa,

    el pleno.....parece una discoteca

    el azar tiene música de la india

    tiene ruido ,si tiene ruido si , se podría decir que son distintas graduaciones de sonido

    las que llevan

    hay gente que dice :me gusta este porque se mueve

    o cuando est quieto no me gusta

    tiene que ver con la pincelada y la organización

    cuando yo empece con esto de la imagen y la palabra tenia muchas criticas, hace 10 años que hacia eso que escribía frases a veces duras : si no pienso en ti no pienso en nada o el ave María, cosas pesadas, uno no podía obviarlas e preguntaban mucho porque escribís molestaba, también porque la gente es ignorante y no soporta ver una letra escrita , con lo único que calmaba a las bestias era: viste cuando vas al cine

    y ves la película subtitulada y ves la imagen y aparte ves al mismo tiempo, y escuchas una cosa y lees otra, bueno es así,

     una especie de subtítulado, de traducción de un lenguaje a otro

    es lo mismo dicho en otro lenguaje

    esta escrito en el cuadro o no

    mas que el titulo de la obra seria el subtítulo

    es como esa cosa de traducción simultánea con la que uno vive permanentemente

    una quieta y otra

    se retienen en cierta organización

    donde surge dios hay aumentación

    yo lo de dios, lo asociaron que mi pintura siempre tuvo que ver con la creación, si no eran Madonnas eran vacas,

    si no era la sagrada familia si no es el fruto como sagrado siempre estuvo ahí, entonces, me suena familiar

    si,                  el huevo también es una forma religiosa

     el huevo es el espacio de la creación,

    lARROUSSE

    huevo: CÉLULA resultante de la unión del GAMETO MASCULINO con el femenino  en la REPRODUCCIÓN de plantas y animales. Cuerpo ORGÁNICO que CONTIENE el germen o embrión del nuevo individuo.

    huevos quimbos o CHIMBOS, CIERTO dulce americano

    taco de madera en forma de huevo que  se utiliza para ZURCIR medias o calcetines

     

    fegurson

    el huevo en el arte cristiano es el SÍMBOLO de la ESPERANZA y RESURRECCIÓN , esto proviene del modo en que el pollito rompe el cascarón y se desprende del HUEVO en su nacimiento.

    El gallo en cambio aparece como SÍMBOLO de PASIÓN

    la gallina en cambio aparece citada en el LENGUAJE COLOQUIAL...”mas puta que una gallina...”o como señal de cobardía

    El corazón  el huevo del mundo aparecen en guenon así como la caverna  aludiendo al fruto ,así como al huevo vinculados al Paraíso Terrestre.

    La serpiente enroscada en torno al huevo del mundo , no es mas que el  Kundalini en torno al núcleo de la inmortalidad

    Claro , pero a mi lo que me interesa es flores y frutas porque yo y todo el resto , huevo , vaca ni siquiera los huevos, los catálogos son vacas y gallinas pero los huevos no aparecen y lo que yo necesito ahora es un texto sobre flores y frutas, se puede incorporar  lo otro, pero esta sección que es flores  y frutas , que al mismo tiempo tiene que ver con el concepto de naturaleza muerta, que serian las flores y frutas organizadas, que yo organizo a mi manera, no tienen texto, o sea nunca nadie escribió,

    si pueden estar citados pero el grueso......

    Pero el cuadro en sí, no es la consumacion de un momento, de una version, no es lo mismo un marco qque un pacto , son momentos de una historia o un lugares de un sistema

    yo creo que la consumacion es el cuadro terminado o es muy obvio lo que estoy diciendoporque la obra mia nunca esta consumada, estara terminadda cuando yo me muera, o cuando deje de pintar que sera      cuando me muera

    pero entonces la consumacion si nos queremos complicar un poco esta en el lector, pero puede serr la consumacion del encuentro

    el fruto esta consumado simplemente porque yo lo pinto,

    esto me hace ppensar en algo que es  la vaca existe en cuanto yo la nombro y

    es esa vaca porque yo lo digo y se llama asi

    cierta pretension divina, la de nombrar

    Usula es ursula porque yo lo digo

    el poder divino de nombrar

    el fruto.....estaa consumado en cuanto....

    no es consumido es consumado, es en cuanto organizado, o taambien en cuanto nomvbrado, tambien

    porque hasta que yo no le pongo el nombre al cuadro, no esta consumado,, no es lo mismo corazon de morrones que pacto, es otro cuddtro

    essta consumado en cuanto yo lo nombro , no en cuanto yo lo pinto

    cual ees el concepto clasico?

    Me gusta mas la alimenttacion, es una palabra mas accecible

    no es lo mismo consumir o consumar, consumado es acabado, realizado, hecho

      consumido, es comido comprado dqquirido uno puede consumir mucho sin consumar nada

    la consumacion es un fruto es el producto de un proceso, consumir es otra cosa , es gastar

    el consumo es tomar consumar es llevar a cabo

    el alimento se consume

    la consumacion del alimento es digerido, lo que toma el cuerpo del alimento es mucho mas

    yo tamopoco soy una experta de la lengua

    lo busco en el laarrouse ilustrado qque ees otro Y ching , occidental

    consumaddamente es perfenctamente, consumado perfecto, consumar llevar a cabo enteramente , consumar un sacrificio   cumplir un contrato

    consumo : bebida que se toma en un cafe, etc, consumido muy flaco

    consumidor, el que utiliza las mercancia o aarticulos que compra consumir, destruir, el furego consumio la casa, gastar comestibles

    consumirse a fuego lento

    es lo opuesto

    gran consumo de pan

    consumicion, consumacion, seria de lo mismo seria del nivel mas bajo al mas alto.

     

    aisenberg por hasper

    Diana Aisenberg,

    "JARDIN"

    Centro de exposiciones La Casona de los Olivera.

    16 de julio al 20 de Agosto

     

    Aisenberg  persigue situaciones naturales 

     para dibujar las sombras en movimiento del follaje.

     

    Su preocupación sobre grandes temas de la Pintura

    como la  Naturaleza Viva y Muerta, el Paisaje 

     son la Fuente para Marcelo de la Fuente.     

     

    Esta vez nos sorprendió el mínimo  blanco y negro .

    Con todo su rigorencaró el monocromo

    - Jardines cinematográficos -. 

    Aunque nos guiñe el ojo

    con amarillo.

    Siguiendo la  línea vegetal de su último trabajo conocido  de "Flores yFrutos",

     

    Aisenberg  pinta,

    citando a Ernesto Ballesteros "Ramas, y sus superficie…

    Austeros cuadros con inspiración japonesa que  tensionan de manera curiosa

    la carnalidad del óleo.

     

    Artista de culto, "Aisen-berg "sigue como "montaña -de- hierro"

     haciendo su tarea .

     

     

     

    aisenberg por feliciano centurión

    texto que escribió el Chano para acompañar mi muestra en paraguay, la pequeña galeria, Asunción, 1994, esposicion  que el mismo gestionó. Yo colgué ese  texto en la muestra, en la pared, supongo porque no había ploteos.

    en la misma ocasión, se desarrolló una clinica de arte  y charla sobre color abierta al publico en la galeria paraguaya.

    AVE  MARIA

    Feliciano Centurión

    Dos gallinas se asoman entre hojas y ramas entrelazadas

    cuelgan, maduras, jugosas coloradas granadas, ave maría,

    en letras doradas escrita como título del cuadro.

    Una idea, una abstracción, cada nombre es un trazo.

    Dibujo primario.

    Todas las pinturas  tienen la frescura del gesto cotidiano,

    el descuido de los apuntes, anotaciones  telefónicas,

    la espontaneidad de la línea,

    una dirección para recordar.

    Pinturas de gallinas, gallina como un estado del alma,

    otra calidad del ser. Todas tienen nombre, cada nombre devela

    su personalidad, todas son "María" la esencia de lo  femenino.

    María, nombre de  ciudades

    María, nombre de flores, María, nombre de vírgenes,

    Ave María llena de gracia, bendito huevo.

    Cada huevo tiene su nombre, una posibilidad de vida

    huevos ala, nacimiento,

    huevos solos, sin fecundar, amor imposible,

    huevo vaca, no importa quien lo puso, una alteración,

    síntesis de dos series, una rebeldía.

    Un pensamiento, cada animal retratado es sagrado,

    gesto cotidiano de pintar y acercarse al acto divino

    de dar nombre a las cosas.-

     

    aisenberg por kuitca

    KUITCA 

    la pintora diana aisenberg-1984- 

     

    Haría un cuadro donde  esté la pintora con los  brazos en alto

    ofreciendo su obra a un ángel que se debería posar,

    con su enorme pincel, para dar los últimos toques.

     

     Sólo veo el bastidor pero adivino que sobre la tela

    figuran las niñas y lo amantes. La Magia.

    Entonces dos ángeles se habrían asociado.

     

     

     

     

    aisenberg por fazzolari

    FRESCAS FLORES, FRAGANTES FRUTOS

    Por: Fernando Fazzolari

    Además de ser una de las mejores docentes de pintura del país, como un antiguo pregonero Diana Aisenberg ofrece la naturaleza en su pintura.

    Una sinfonía de bananas llena el ambiente de un olímpico amarillo y una pared de manzanas hace de la tentación un diluvio de rojos.

    Su obra, ferviente exhibición del color y de la forma, se despliega hecha abundancia como un registro vivo, ya producto de los árboles, ya desde las convocantes cestas de mimbre del mercado.

    Cada fruto contiene todos los colores que el tiempo, el calor y el sol fueron ofreciendo a sus cáscaras.  Y así son registradas, minuciosamente, desde una mirada que se destila en el tiempo y en la remembranza del color en la pupila y de la memoria sopesada de su materia.

    Así en los frutos como en las flores, que respiran la fragilidad del verano, las áridas sequías de la montaña y la silvestre emergencia de una margarita en el amanecer.

    Sus girasoles contienen todos los instantes de la rotación de la tierra y transpiran calmantes, el aceite del día y el silencio de la noche.

    Una obra que excita a la reflexión sobre la pintura, una disciplina atormentada por la polución de lo visual, que por suerte conserva en Diana Aisenberg el poder de interpelar al ojo desde la belleza.

     

    aisenberg por fernando fazzolari

     

    por fernando fazzolari

    No se confunda, la pintura no ha muerto.

    Diana Aisenberg insiste.

     

    La representación es esquiva a la hora de ser abordada y la tarea del pintor consiste en perseguir un diseño lábil o la reverberancia de alguna luz en el momento en que se cruzan con su deseo, su ideal o su obsesión.

     

    A partir de ese instante es cuando se inicia la lucha formal entre las torpezas propias, la resistencia de los materiales y el deseo de transformar la poética particular en imagen.

     

    Los últimos tiempos nos han venido impulsando hacia un mundo bastante lúgubre, divorciado del sentido en el cual las formas se vienen haciendo cada vez más ajenas.

    Los tiempos de la globalización local han establecido criterios que, articulados por un consenso misterioso y tal vez sospechable, vienen definiendo a la obra de arte como un objeto impersonal, lejano, desarticulado de la huella del autor y su contexto; mediado por las formas y la heráldica de la industria, los isotipos, y el diseño; ataviados de una lejanía demasiado severa para concurrir al encuentro de la tríada autor – obra - espectador.

     

    Asimismo, estas formas de la estética corporativa, abandonan todo compromiso con la sensibilidad de los materiales, se deshace de toda invocación personal, excluye de su territorio cualquier referencia al sistema que nos involucra y propone como modelo una forma capsular para ser encerrados en un paraíso individual.


    Frente a ello Aisenberg, una de las mejores docentes de arte del país, formada en Israel y poseedora de una mochila repleta de recursos tanto del arte, de la poesía como de la vida insiste en la pintura como acción creativa y la revalora en cada muestra.

    Diana Aisenberg a lo largo de su obra recorre otros escenarios en los que, los principales actores son seres sencillos, domésticos, alejados de todo gran discurso, así, flores, frutos, vacas, huevos, gallinas, cisnes y también (en los principios) bíblicas vírgenes fueron concurriendo a icónico diccionario de sensaciones.

     

    En todas ellas vincula siempre la relación entre el individuo y la cosa, cada fruto contiene todos los sabores del tiempo y todos los colores que el sol y el calor fueron ofreciendo a sus cáscaras. Cada flor respira la fragilidad del verano, las áridas sequías de la montaña y la silvestre emergencia de una margarita en el amanecer.

     

    Sus vacas, lentas, pesadas, todas ellas nombradas: Azucena, Margarita, Ursula... nos observan casi siempre desde dos ojos anclados en una topografía de diferentes pieles y ubres en las que se exponen la madre, el alimento y la propiedad de la tierra.

     

    Los huevos dialogan, prometen la vida, se fragmentan en vidrios punzantes o declaran su amor. Obras claras, sencillas pero intensas, tan simples como las frazadas de Feliciano Centurión a quién ya no abrigan en esta tierra pero que aún nos siguen cobijando la pupila.

     

    Sus cruces de ajo, amuletos graves para exorcizar el mal y la muerte, informan permanentemente de las asechanzas de la construcción  de la perversión social por el hombre y sus consecuencias.

     

    No se entiende como las autoridades de la comunidad judía argentina han censurado y ordenado retirar una svástica de ajos, de una clara simbología, en una muestra so pena de acciones legales. Situaciones como estas vuelven a sembrar dudas sobre el alcance de las diferentes cegueras de las ideologías frente al discurso de los sentimientos.

     

    Tal vez censura sea un tópico más en su diccionario itinerante del arte, un cúmulo de definiciones abiertas a todos los que operan en las cercanías de la creación y que con el tiempo se constituirá en un manual de los usuarios hasta llegar a constituir una red interminable, rizoma absoluto de la palabra hecha obra.

     

    Diana Aisenberg hoy, camina por un bosque con las palmas hacia el cielo, tratando de acotar la representación de las formas al instante en el cual la sombra de un árbol atraviesa el soporte de la tela para convocar al fantasma de la sombra en el viento.

     

    Cada obra una gracia, una bendición.

     

    Fernando Fazzolari